'El café en los momentos de espera, es una delicia al paladar y un descanso al alma'Alexis Acosta
Cuando aguardas la llegada de una persona, que a manera de antecedente no la conoces, claro, salvo por 1800 caracteres que cruzaste con ella en el cyber espacio, llegan a la mente una serie de cuestionamientos:
-Será que llegué después de que se fué?
-Te sientes observado por todas y cada una de las personas que se encuentran en el lugar, y como es allí en donde la conocen (a esa persona que esperas) sabes que te encuentras bajo un minucioso ojo crítico...
-Sabes que te terminas tu 2o. café y te vas o...
-Esperas su llegada hasta el cierre
La historia es que mientras esperaba, me dedique a ovservar mi entorno, y a darme cuenta que pensar egoistamente en que eres el único loco en este mundo, es un terrible error en el que incurrimos los seres humanos, pues es notablemente un destello de franqueza el encontrarte a muchas personas afines a ti, con las mismas preocupaciones, los mismos tópicos de vida, y la misma gamma de emociones en la cara.
Una actriz a mi lado, demostrando ser tan como uno y desmitificando la pantalla grande y chica, gente analizando fijamente sus tatuajes y encontrando identidad en ellos, la sinceridad y la calidez terapéutica de un abrazo, o la buena charla del mundo y como salvarlo.
Chicos, grandes, jovenes, viejos, todos brindando recomendaciones de buenas lecturas, libros que aguardan desbordar sus letras en mi mente y la obviedad de su cultura...
Quiero pensar en un vacio emocional que fué sanamente aliviado por esas horas en las que me sentí identificado con el mundo y por ese momento el mundo fué mio.
Así es la vida en Coyoacán, asi es el momento de una rica taza de café y al final, me queda una propiedad compartida:
El fabuloso Mundo del Café y mis garabatos en un buen cuaderno de apuntes.
'Largos momentos de espera que se diluyen en mi boca al paso del café por mi garganta...'

